Apremiado
por
el
deterioro de la
situación fiscal, el
Gobierno
lanzó ayer una nueva moratoria,
que
apunta a mejorar la recaudación
en 2010.
El ministro de Economía, Amado Boudou,
y el
titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, (quien fue el
anfitrión) hicieron el anuncio de la medida que
apunta a que unos 800.000 contribuyentes
se
pongan al día con obligaciones impositivas,
aduaneras o previsionales vencidas entre el 2008 y
el 31 de octubre de este año. Según la AFIP, el
total de deuda a normalizar asciende a $ 8.468
millones.
"La Presidenta ha decidido ampliar
las
facilidades de pago
para dar
vuelta la página de esta crisis internacional",
explicó Boudou ayer en
un acto
en el que hubo empresarios invitados. Allí, tanto el
ministro como Echegaray evitaron referirse al
anuncio como una moratoria y prefirieron, en cambio,
hablar de un "plan de facilidades de pagos". Y lo
presentaron como "una política anticíclica".
Fuentes de la AFIP insistieron en que "esto no es
una moratoria porque no implica ninguna condonación
de deuda". Sin embargo, según el diccionario, una
moratoria es "un aplazamiento
del
pago de una deuda vencida".
En la práctica, esta decisión que se publicaría hoy
en el Boletín Oficial, según confió Echegaray,
permitiría a todos
los
contribuyentes que aún no hayan pagado sus
compromisos tributarios en el plazo ya especificado
ponerse al día en hasta 24
cuotas
y con tasas de
interés de un dígito.
Mirando al año próximo, el Gobierno tiene por
delante vencimientos por cerca de 13.000 millones de
dólares de la deuda y un gasto público que crecerá,
de acuerdo con el Presupuesto 2010, un 12,4%
respecto de este año, cuando aumentará 26%.
Cuando una agencia internacional le preguntó a
Boudou, luego de la conferencia, si esta medida
"apunta a fortalecer la caja fiscal del Gobierno",
el ministro se rió y le contestó: "Esta es una
medida trascendente de un Estado que no mira para el
otro lado, una política anticíclica de la Presidenta
Cristina
Kirchner". El lunes último, Boudou, le había dicho a
este diario que "no esperen un ajuste de nosotros,
porque no es nuestra concepción del Gobierno".
Confirma así la intención de mantener el nivel de
gastos el año próximo.
El anuncio de ayer se produjo cuando las
expectativas están puestas sobre si el gobierno
podrá cumplir la meta de recaudación anual, de
305.000 millones de pesos, y si podrá evitar que la
situación fiscal siga empeorando.
Desde la perspectiva oficial el blanqueo sí
contempló un perdón sobre el total de las deudas por
pagos no
hechos y por bienes que no habían sido
oportunamente declarados.
De hecho, el propio Echegaray recordó que varias
entidades y asociaciones habían pedido que se
incluyera en el Acuerdo Fiscal (que incluyó
moratoria impositiva y blanqueo de capitales) las
deudas que se habían contraído en 2008. Ese ese
programa tomaba sólo hasta el 31 de diciembre de
2007, y que esta nueva medida atiende a esos
reclamos.
"Los años 2008 y 2009 fueron difíciles para las
empresas y los trabajadores, pero estamos viendo un
2010 muy bueno", insistió el titular del Palacio de
Hacienda.
Durante la conferencia, Boudou remarcó que con el
plan de facilidades de pagos "queremos construir la
plataforma de despegue para el año próximo, para que
el capital nacional y productivo siga apostando al
país", dijo.
A pesar del acento en el sector productivo,
Echegaray, a
su turno, aclaró que el 70% de los
contribuyentes que están en mora y que ahora podrán
optar por dejar de estarlo, son personas físicas.
El titular del organismo recaudador insistió en
quienes quieran ponerse al día, tendrán tiempo sólo
hasta el 28 de febrero próximo.